¿Y si curamos con música?

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musicoterapia

El dolor en una herida cutánea se dispara durante las curas, que en algunos casos son diarias. Los cambios de apósito pueden llegar a ser un verdadero estresor para nuestros pacientes. No es raro que desarrollen estrategias de afrontamiento maladaptativas, con importante ansiedad anticipatoria asociada. Este miedo a pasar dolor les produce un enorme sufrimiento, altera la relación médico-paciente y, dado que determinará la intensidad del desbridamiento, puede influir en el tiempo de cicatrización.

Dedicaremos otro post a hablar de las diferentes estrategias analgésicas y anestésicas convencionales que podemos usar para mejorar la tolerancia de las curas. Sin embargo, muchas veces no es suficiente el tratamiento farmacológico, se necesita aumento de dosis, con los consiguientes efectos secundarios, posibilidad de habituación y dependencia. Por lo tanto, es necesario un abordaje integral del dolor durante las curas, con especial atención a la gestión de la ansiedad asociada. Hoy vamos a hablar de una técnica menos tradicional: la musicoterapia.

La musicoterapia es la utilización de los efectos de la audición o interpretación de sonidos y melodías con objetivos psicoterapéuticos. Existen diferentes técnicas y tiene aplicabilidad en múltiples campos. Se pueden trabajar habilidades motrices, cognitivas, sensoriales, socio-emocionales.

El dolor es multidimensional, con un componente sensorial, cognitivo y afectivo. Esta dimensión cognitiva-afectiva está muy condicionada por las experiencias dolorosas anteriores, su interpretación y anticipación. El entorno, predominantemente la relación con el personal sanitario, tiene una gran influencia. El objetivo del uso de la música en pacientes que han de pasar por intervenciones dolorosas es lograr una adecuada relajación, disminución del estrés y ansiedad. La música, no su efecto distractor, tiene un potencial efecto analgésico y ansiolítico.

Se han publicado algunos estudios sobre los beneficios que tiene su uso para disminuir el dolor durante las curas, principalmente en unidades de quemados. Los resultados son positivos, con mayor relajación y menor ansiedad.1-3

La mayoría de métodos propuestos son de musicoterapia activa e implican formación del personal de enfermería por un musicoterapeuta. Éste explicaría cómo aplicar y secuenciar los diferentes protocolos musicales, en combinación con el uso de imágenes y técnicas de relajación para optimizar la focalización en la música.

Aunque disponer de la ayuda de un musicoterapeuta sería ideal, la realidad es que en la mayoría de los casos no tenemos esta posibilidad. Sin embargo, la experiencia también es muy buena en unidades de heridas que utilizan música durante las curas sin la intervención de un terapeuta especializado, seleccionada por el paciente (musicoterapia pasiva).4 Si asociamos a la música ambiente técnicas de relajación (respiración) y distracción (hablar con el paciente), potenciaremos el beneficio. Hoy en día disponemos de aplicaciones que permiten seleccionar y escuchar de manera inmediata el tipo de música que queremos escuchar. El paciente se sentirá más autónomo, con más control, en un ambiente seguro y familiar, si puede seleccionar la música que le guste y distraiga. Por otro lado, la música también tiene un efecto positivo en el trabajo del personal sanitario.

Francisca Martín, enfermera de dermatología del Gregorio Marañón y gran amiga, con quién empecé a hacer mis primeras curas de residente, lo tiene muy claro: con música, mucho mejor. Yo también.

Referencias:

  1. Fratianne RB, Prensner JD, Huston MJ, Super DM, Yowler CJ, Standley JM. The effect of music-based imagery and musical alternate engagement on the burn debridement process. J Burn Care Rehabil. 2001;22(1):47-53.
  1. Prensner JD, Yowler CJ, Smith LF, Steele AL, Fratianne RB. Music therapy for assistance with pain and anxiety management in burn treatment. J Burn Care Rehabil. 2001;22(1):83-8.
  1. Fauerbach JA, Lawrence JW, Haythornthwaite JA, Richter L. Coping with the stress of a painful medical procedure. Behav Res Ther. 2002;40(9):1003-15.
  1. Protacio J. Patient-Directed Music Therapy as an Adjunct During Burn Wound Care. Crit Care Nurse. 2010; 30:74-76.

 

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5 Comentarios

  1. jajaj, cuanto nos parecemos Elena, si el dolor no lo tengo controlado siempre conecto el IPhon, el problema es que se me acaban las pilas jajajaj
    Excelente articulo

  2. La verdad es que este tema lleva consigo un largo aprendizaje. Yo estuve curando a una señora una úlcera arterial, con tremendo dolor en algunas fases y le propuse este asunto ya que era gran amante de la música clásica, a decir verdad la vivía intensamente, y la verdad es que los resultados (con unos estupendos cascos) fueron buenísimos. Un saludo.
    Muy buenas tus explicaciones, como siempre. Gracias. Un saludo.

  3. Totalmente de acuerdo,pero siempre teniendo en cuenta la preferencia de la música del paciente,no la nuestra.
    En un taller sobre esto la profesora me corrigió y me dijo que lo que hacía yo eran “recursos musicales”
    Un saludo

    • Muchas gracias, Elvira! Sin duda, los “recursos musicales” de la consulta tienen que basarse en las preferencias del paciente (como ves, ya utilizo el término correcto:)

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