Heridas cutáneas. Definición y clasificación

0

Una úlcera cutánea es una pérdida de sustancia que afecta a la epidermis, la dermis y, en ocasiones a planos más profundos, con extensión, forma y profundidad variable.

Las heridas cutáneas pueden clasificarse según su profundidad, duración y etiología.

Con respecto a la profundidad, si sólo se ha perdido la epidermis, hablamos de una erosión. Si la herida afecta planos más profundos, lo denominamos úlcera. Si la pérdida de tejido incluye la epidermis y partes de la dermis, se trata una herida de espesor parcial. Si, por el contrario, existe una destrucción completa de la dermis, se considera herida de espesor total.

Según la duración, las heridas se clasifican en agudas o crónicas. Las heridas agudas se caracterizan por obtener la curación completa, recuperando su integridad anatómica y funcional en el tiempo y de la manera esperados. Se considera úlcera cutánea crónica a una pérdida de sustancia que afecta a la epidermis, la dermis y, en ocasiones, a planos más profundos, que no cura en el tiempo esperado, presentando una escasa tendencia a la cicatrización (Ikadi, 2005). La definición de úlcera crónica no está claramente descrita en la literatura.

Según Leaper y Durani (2008), cualquier herida que no ha presentado una reducción en extension del 20–40% tras 2-4 semanas de tratamiento óptimo, debería etiquetarse como úlcera crónica. Existe consenso para considerar que una úlcera es crónica si no alcanza una curación completa en 6 semanas o no existe respuesta adecuada a un cambio de tratamiento (Schreml, 2010).

La etiología de las úlceras cutáneas es múltiple. Lo más frecuentes son las úlceras de miembros inferiores y, dentro de éstas, las de origen venoso. También son muy prevalentes las arteriales, de presión, las diabéticas y las neuropáticas, esencialmente por lepra y diabetes. Entre otras causas se encuentran las producidas por traumatismos, quemaduras, linfedema, picaduras, vasculitis, vasculopatías, infecciones, neoplasias, fármacos (como la hidroxiurea), pioderma gangrenoso, paniculitis, estados de hipercoagulabilidad, lesiones facticias (Phillips, 2008).

Referencias:

Izadi K, Ganchi P. Chronic wounds. Clin Plast Surg. 2005;32:209–22.

Leaper DJ, Durani P. Topical antimicrobial therapy of chronic wounds healing by secondary intention using iodine products. Int Wound J. 2008;5:361–8.

Phillips T. Ulcers. In Bolognia JL, Jorizzo JL, Rapini RP, editor. Dermatology. 2nd edition, London, Mosby, 2008, p. 1598.

Schreml S, Szeimies RM, Prantl L, Landthaler M, Babilas P. Wound healing in the 21st century. J Am Acad Dermatol. 2010;63:866–81.

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here