Tener una herida: un motivo más para dejar de fumar

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El tabaco está asociado con el retraso en la cicatrización de las heridas, agudas y crónicas, y es un factor modificable. Este mensaje se ha repetido en diferentes ponencias del 12. Wound Specialist Day en el UniversitätsSpital de Zürich y en el XVII Curso de Pie Diabético de la UCM , dos eventos a los que he asistido esta semana y en los que he aprendido de grandes expertos que admiro. Tanto en la afamada reunión suiza como en el prestigioso curso que organiza anualmente la Clínica Universitaria de Podología se ha insistido en la necesidad de educar y motivar a los pacientes para promover el cambio si queremos tener éxito en la prevención y la curación.

Eso es lo que se recomienda, pero ¿qué es lo que hacemos en la consulta?¿les preguntamos a todos nuestros pacientes si son fumadores? ¿realmente le damos importancia a esa información? Por otro lado, ¿nos interesamos sobre el ejercicio físico que realizan, el tipo de dieta que siguen o el calzado que usan?

En primer lugar, si quiero transmitirle a un paciente de manera efectiva que debe dejar de fumar, es fundamental que yo entienda por qué es necesario.

En los pacientes fumadores se reduce la cantidad de oxígeno que se libera a los tejidos, la función de las células inmunitarias se altera, con menor actividad antibacteriana, y disminuye la proliferación de fibroblastos y producción de colágeno.1

Este efecto pernicioso del tabaco en el cierre de las heridas se ha observado en una serie retrospectiva de más de 40.000 pacientes sometidos a diferentes tipos de cirugía reconstructiva, con un mayor número de complicaciones postquirúrgicas.2 En heridas crónicas, independientemente de su desencadenante etiopatogénico predominante, los componentes citotóxicos del tabaco empeoran, de manera directa e indirecta, la isquemia y el ambiente pro-inflamatorio, con aumento de riesgo de infección. He usado el adjetivo predominante para resaltar que, aunque en muchas ocasiones la causa de una herida sea fácilmente identificable, no podemos olvidar que hay diferentes factores locales y sistémicos que están influyendo, de manera más o menos directa. Entre los factores de riesgo que no podemos modificar está la edad, mientras que el tabaco, como hemos dicho, es evitable.

 

tabaco-heridas

 

 

 

Sin duda, dejar de fumar es difícil para cualquier persona. Empezar a hacer ejercicio de forma regular y llevar una dieta sana tampoco son tareas sencillas para la población general. La probabilidad de que se consigan estos cambios saludables se reduce enormemente ante una persona deprimida, con dificultades de movimiento, obesa, diabética, con dolor, sin apoyo social ni medios económicos (=típico perfil del paciente con heridas recalcitrantes).

psico-educación

La educación, con mensajes claros repetidos no tendrá ningún efecto beneficioso en el paciente si no lo motivamos al cambio. Tenemos que trabajar en una actitud de escucha para entender y adaptar la estrategia de manejo a cada paciente, con negociación de objetivos realistas, fácilmente alcanzables a corto plazo. Es esencial el establecimiento de una relación de confianza, con transmisión de ánimo y apoyo constante. En este abordaje psico-educativo es una experta Soledad Guisado, excelente compañera y amiga, y pilar fundamental de nuestra consulta de heridas. ¿Y cómo lo hace en su práctica clínica diaria? ¿De dónde saca el tiempo? Nos lo cuenta:

¿Cuánto tiempo empleo en curar una herida? Pregunta litigiosa, burocrática recurrente y tremendamente evaluativa por aquellos para los que la numerología es un arte. ¿Realmente alguien dedicado a este mundo considera la cura como una vía independiente para solucionar la herida? Curar una herida no es la cura local, es la suma de resultados entre el abordaje profesional y el grado de compromiso del paciente. La gestión no es mi fuerte y ese debe de ser el motivo por el que me salgo de las estadísticas en el tiempo estandarizado para cada uno de los pacientes con heridas. Mi objetivo particular es la herida, pero no el objetivo principal. El compromiso del paciente es mi oasis profesional, intento hacer equipo con él. Informar y enumerar cada una de las recomendaciones sanitarias me llevaría unos minutos, pero eso es un nada dentro de un todo. Busco que esa persona sea copartícipe en su curación, sin él su alta sanitaria es insegura e incierta. Probablemente también sea mala negociadora. Negociar y alcanzar la proactividad con cada paciente es un capítulo difícil de transmitir a los numerólogos. Entiendo otra forma de curar, porque un alto porcentaje de la curación está en manos de esa persona llamada paciente, ese tiempo es el más valioso y coste-eficaz. ¿Hablamos de los resultados de curación?»

Soledad Guisado

Muchas gracias, Sole, por una aportación tan enriquecedora. No me canso de repetirlo: ¡Me encanta trabajar contigo!

 

Referencias

  1. McDaniel JC, Browning KK. Smoking, chronic wound healing, and implications for evidence-based practice. J Wound Ostomy Continence Nurs. 2014 Sep-Oct;41(5):415-23
  2. Goltsman D, Munabi NC, Ascherman JA. The Association between Smoking and Plastic Surgery Outcomes in 40,465 Patients: An Analysis of the American College of Surgeons National Surgical Quality Improvement Program Data Sets. Plast Reconstr Surg. 2017 Feb;139(2):503-511. 

 

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4 Comentarios

  1. Eres oro para los numerólogos, aunque cuantifiquen parámetros errados. El mejor premio a tu extrema entrega profesional, es la actitud de adoración que demuestran cada una de esas personas llamad@s pacientes.

  2. Saludos. Actualmente soy uno de los pacientes de mediana edad más complicados que tiene el equipo de la Dra. Conde en su consulta de Vallecas. Tengo varias heridas que no cierran probablemente debido a un problema venoso profundo con quizás algún componente arterial. Respecto al tabaco he de romper una lanza a favor de un dispositivo que, tanto en mi caso concreto como en el de millones de ex-fumadores en todo el planeta- ha resultado ser milagroso como terapia importantísima para dejar de fumar. Me refiero al vaporizador (más comúnmente llamado «vapeador») de Propylen Glicol y Glicerina Vegetal y una disolución de nicotina de bajo porcentaje (3, 6, 12 o 18 mg/ml de liquido en la mezcla). Con un principio dinámico parecido al los parches pero mucho más eficaz al no retirar del todo la adicción más problemática del tabaco: el efecto de exhalar vapor a modo de humo de cigarrillo. Un 95 % menos peligroso que el cigarrillo y con la obviedad ya demostrada ampliamente del nulo efecto cancerígeno de la nicotina diluída en bajas dosis. Si os sirve una experiencia personal deciros que he dejado de fumar gracias a estos dispositivos. Muchos médicos de familia, sobre todo en Europa -ya que en España todavía andamos en la prehistoria en lo que a recursos novedosos y realmente eficaces se refiere-, lo están recomendando como terapia eficaz contra el hábito del tabaquismo que tanto daño está haciendo a un numeroso grupo de la población. Si queréis más información sólo tenéis que pedirlo. Información técnica, de equipos, alquimia de mezclas, ley TPD -que mal regula el uso de estos dispositivos queriéndolos poner a nivel de producto derivado del tabaco (nada más lejos de la realidad), etc. Para mí ha resultado ser la oportunidad más clara para dejar de fumar sin ningún tipo de traumatismo físico ni psicológico. Un abrazo a todo el equipo.

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