Decálogo imprescindible en la lucha contra la hipertensión venosa

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El calor veraniego es sinónimo de tentación por parte del paciente con insuficiencia venosa de dejar la terapia compresiva aparcada unos meses… Por lo tanto, esta es la época del año perfecta para recordar lo esencial que es la terapia compresiva para controlar la hipertensión venosa. Estos son los 10 puntos que el personal sanitario tiene que conocer y saber explicar al paciente.

  1. LA PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO DE TODAS LAS ALTERACIONES INFLAMATORIAS SECUNDARIAS A LA HIPERTENSIÓN VENOSA ES EL CONTROL DE ESA HIPERTENSIÓN VENOSA. EL TRATAMIENTO ANTIHIPERTENSIVO Y ANTIINFLAMATORIO PARA LA HIPERTENSIÓN VENOSA ES LA COMPRESIÓN TERAPÉUTICA.

 

  1. Una herida en pierna, independientemente de su causa y siempre que no exista contraindicación, se beneficiará de la terapia compresiva, por su efecto anti-inflamatorio y anti-gravedad, con disminución de la filtración capilar y aumento del drenaje linfático.

 

  1. El éxito de la compresión está en la comprensión de su necesidad por parte del paciente, su familia y el personal sanitario. Es fundamental un diálogo médico-paciente efectivo.

 

  1. Si no hay posibilidad de utilizar una compresión óptima, una compresión con menos mmHg de los recomendados es mejor que no usar terapia compresiva.

 

  1. Tras la cicatrización de una herida venosa, la terapia compresiva ha de mantenerse. El cambio de vendaje a media ha de realizarse con solapamiento para evitar la aparición de signos de congestión venosa, como la coloración purpúrica de las piernas.

 

  1. El eccema secundario a hipertensión venosa y la lipodermatosclerosis son los hallazgos característicos de los estadíosC4a y C4b de la clasificación CEAP de la enfermedad venosa. Para evitar los episodios de reagudización y la cronificación disfuncional de las lesiones, es esencial la terapia compresiva óptima, medidas antiedema y corticoide tópico.

 

  1. El sistema de terapia compresiva ha de adaptarse a las necesidades biopsicosociales del paciente y ha de priorizarse la autonomía de la persona. Los dispositivos de compresión con cintas de velcro para su cierre son una alternativa interesante para pacientes que no se puedan colocar una media.

 

  1. La terapia compresiva es el pilar básico en la estrategia terapéutica contra la hipertensión venosa, pero ha de acompañarse de otras medidas como la reducción de peso, la movilización articular y la activación muscular.

Una dieta equilibrada y ejercicios como caminar, gimnasia o natación son fundamentales. Debemos explicarle al paciente el beneficio de estas actividades y animarle para su práctica.

 

  1. El concepto de rigidez debería sustituir a las clasificaciones que se realizan actualmente de “vendajes elásticos e inelásticos”, sobre todo si tenemos en cuenta los vendajes multicapa multicomponente.

Una venda puede ser más o menos elástica, en función de su capacidad in vitro para volver a su longitud original (sin estirar) a medida que se reduce la tensión. Un vendaje (es decir, la venda o vendas colocadas en el paciente), puede ser más o menos rígido. Cuanta mayor rigidezmayor efectividad para disminuir la hipertensión venosa mientras se camina, ya que, al resistir las modificaciones de volumen del músculo de la pantorrilla, se puede conseguir una compresión más elevada, con picos de presión que crean oclusiones venosas breves e intermitentes, similares al funcionamiento fisiológico valvular. En reposo, no se producen estos picos y la presión es menor.

 

  1. En pacientes inmóviles con arteriopatía periférica con ITB>0.5, el vendaje con un alto índice de rigidez con presiones menores de 30 mmHg es una opción segura y efectivasi se realizan ejercicios de dorsiflexión del pie y puede aumentar el flujo arterial.

 

¡FELIZ VERANO!

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