¿Cómo prevenir y tratar las lesiones cutáneas producidas por los EPIs?

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Los Equipos de Protección individual (EPIs) son el principal aliado de los profesionales sanitarios en esta crisis COVID-19. Por eso es tan importante que siempre estén disponibles y que su fabricación y mantenimiento cumpla con la normativa de seguridad establecida. A pesar de que su propio nombre implica que protegen, también nos tenemos que proteger de ellos… Especialmente tenemos que evitar que dañen nuestra piel. Tenía ganas de escribir sobre esto, pero quería tener más experiencia, tanto personal como de otros profesionales sanitarios, además de investigar sobre lo que se ha publicado sobre el tema. Dado que participaré en un Webinar sobre lesiones cutáneas secudarias a los EPIs el próximo 30 de abril, organizado por la EWMA (al que, por supuesto, estáis todos invitadísimos), creo que es el momento de dedicarle una entrada en el blog:)Conocer estrategias de prevención y tratamiento de estas lesiones es fundamental, ya que cuando aparecen pueden ser muy limitantes, con un impacto en la calidad de vida y rendimiento profesional. Diferentes sociedades científicas, hospitales y otras instituciones sanitarias están proponiendo y publicando recomendaciones y protocolos de protección y tratamiento. Entre otras, me han parecido muy interesantes las de la British Society for Cutaneous Allergy& British Association of Dermatologists.

Antes de pasar a las lesiones producidas por las gafas protectoras, mascarillas y otros dispositivos que forman parte de estos equipos de protección, tenemos que tratar sobre un problema que ya era frecuente entre el personal sanitario, pero que se ha incrementado exponencialmente estas semanas: la dermatitis irritativa de manos. Esto se debe al lavado excesivo, al uso continuo de soluciones hidroalcohólicas y utilización prolongada de varios guantes solapados, que alteran el manto hidrolipídico de la piel y, por tanto, hacen que se pierda la función barrera de la capa cutánea más superficial. Las personas con dermatitis crónicas, como dermatitis atópica, son las más afectadas. A pesar de que el grado y tipo de afectación es muy variable (desde sólo sequedad hasta fisuras y erosiones) y que ante la mínima duda o complicación debería valorarte un dermatólogo, hay una serie de medidas que pueden recomendarse de manera general:

  • Se recomienda secarse las manos a palmaditas, no frotándolas.
  • La aplicación de productos emolientes sin perfumes ha de ser frecuente, tanto en el hospital como en el domicilio. El uso de productos parafinados y la cobertura con guantes de algodón u otros tejidos protectores cutáneos es una estrategia interesante durante las horas de descanso nocturno para aumentar la penetración de la pomada y de su poder hidratante.
  • El «mejor emoliente» es aquél con el que uno se siente hidratado y le resulta cómodo.
  • Si la aplicación de productos hidratantes no es suficiente y aparecen placas eritemato-descamativas, vesículas, lesiones liquenificadas con fisuras, es importante la valoración dermatológica ya que el uso de corticoide tópico de potencia media-alta en crema o pomada, durante 1-2 semanas, ayudará a controlar el brote. No hay que olvidar que, como en cualquier caso de dermatitis de contacto, si no se puede eliminar su desencadenante (como es este caso), la respuesta al tratamiento, o su duración, serán muy variables.

Ahora vamos a centrarnos en las lesiones producidas específicamente por los componentes de los EPIs. Se acaba de publicar un estudio chino sobre la prevalencia de estas lesiones, en el que 542 profesionales sanitarios completaron las encuestas.1 El resultado fue una prevalencia del 97%. Las localizaciones más afectadas fueron el puente nasal (la más frecuente, 83,1%), las manos, mejillas y frente. La sequedad, tirantez y la descamación fueron los signos y síntomas más comunes. Otro resultado importante, que era esperable, es que el riesgo de desarrollar estas lesiones es mayor en aquellos profesionales que están con el equipo puesto (gafas protectoras, mascarillas FFP2-FFP3) durante más horas. Sin embargo, el uso de protector facial durante más horas no se asoció con más daño cutáneo. En este estudio también se concluye que la dermatitis de manos se asocia más con el lavado frecuente que con el uso prolongado de guantes.1 La mayor frecuencia de daño en el puente nasal se explica esencialmente por el solapamiento de presión de las gafas y la mascarilla.

Teniendo en cuenta estos hallazgos descritos en la literatura, que también nos encontramos diariamente en el hospital, aquí os dejo unas recomendaciones que os pueden resultar útiles:1-4

  • Promoción, en la medida de lo posible, de turnos cortos entre los profesionales (por ejemplo cada 2 horas) para aliviar temporalmente las zonas de presión de la mascarilla FFP3 y evitar el exceso de humedad bajo la misma.
  •  Uso de productos barrera de secado rápido y que no dejen residuo, ya que podrán evitar lesiones por humedad (sudoración) bajo la mascarilla y resto de material protector.
  • Para aliviar la presión y fricción en las zonas de riesgo, principalmente el puente nasal, pero también frente y mejillas, podemos utilizar diferentes apósitos atraumáticos para que hagan de interfase. Los hidrocoloides y las espumas con lámina de silicona son los más extendidos. Sin embargo, tenemos que asegurarnos de que su uso no impida una adecuada adaptación y sellado de gafas y mascarilla a la cara. Además, hay que tener en cuenta que una colocación y retirada frecuentes de estos apósitos, también puede producir daño en la epidermis, la capa más superficial de la piel.
  • Teniendo en cuenta que es frecuente la aparición de dermatitis irritativa de contacto, con lesiones eritemato-descamativas pruriginosas, será muy importante la hidratación facial en el domicilio y, si es necesario, la aplicación de crema de corticoide tópico una vez al día durante 3-4 días.
  • El uso de crema hidratante facial a diario es fundamental para proteger la barrera cutánea. Sin embargo, se recomienda que se haga al menos 30 minutos antes de la colocación de la mascarilla y resto de equipo para asegurar su fijación y evitar la alteración de su composición.
  • Dado que es frecuente que aquellas personas con dermatitis faciales, como dermatitis atópica, dermatitis seborreica o acné, empeoren de estas patologías, es importante que mantengan el tratamiento pautado para sus brotes indicado por el dermatólogo.
  • A pesar de que las lesiones más frecuentes sean máculas o pápulas eritematosas, edematosas, que se auto-resuelven en horas (algunas más eritematopurpúricas pueden persistir días), pueden aparecer heridas más o menos superficiales (abrasiones, erosiones o úlceras), principalmente en los profesionales que pasan más tiempo con los EPIs. Al tratarse de heridas agudas y limpias, no hay ningún protocolo que haya mostrado superioridad, pero la vaselina pura en pomada, las cremas reparadoras con zinc, ácido hialurónico o diferentes apósitos podrían facilitar la epitelización. Sin embargo, como cualquier herida, para un tratamiento exitoso, hay que realizar un tratamiento etiológico adecuado. Por tanto, se deberá utilizar material con otros puntos de presión. En caso de no ser posible, el mantenimiento de los mismos puntos de presión cronificará el proceso de cicatrización…

¡Todo lo que queráis aportar de vuestra experiencia personal, enriquecerá muchísimo este post:)!

Me gustaría acabar este post con una foto del equipo del que estoy orgullosa de formar parte estas semanas, con el que comparto ilusión y pasión por dar lo mejor de cada uno todos los días… Pero somos un equipazo tan grande, que sería muy difícil hacer una foto que nos incluyese a todos, TODOS los profesionales (sin excepción) que estamos trabajando en el Hospital Virgen de la Torre… Así que he preferido finalizar con una canción que le quiero dedicar a todos ellos, a todos vosotros: Toi+ moi 

Referencias:

  1. Lan J, Song Z, Miao X, Li H, Li Y, Dong L, Yang J, An X, Zhang Y, Yang L, Zhou N, Yang L, Li J, Cao J, Wang J, Tao J. Skin damage among health care workers managing coronavirus disease-2019. J Am Acad Dermatol. 2020 May;82(5):1215-1216.

2. «Helping prevent facial skin damage beneath personal protective equipment».NHS England and NHS Improvement

3. Razvigor Darlenski, Nikolai Tsankov. Covid-19 pandemic and the skin – What should dermatologists know? Clin Dermatol. 2020 Mar 24

4. Alves, P.; Moura, A.; Vaz, A.; Ferreira, A.; Malcato, E.; Sousa, F.; Afonso, G.; Ramos, P.; Dias, V.; Homem-Silva, P. PRPPE | COVID 19. Prevention of skin lesions caused by Personal Protective Equipment (Face masks, respirators, visors and protection glasses). Associação Portuguesa de Tratamento de Feridas 2020. 

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6 Comentarios

  1. Hola. Muchas gracias por este artículo. Llevo días buscando por la red y es el mejor que he encontrado con diferencia. Mi problema es que tengo que llevar mascarilla durante toda la jornada laboral (es un puesto de atención al público) y me produce la rotura de venitas en el puente de la nariz, e incluso en la zona de las ojeras. Ya estoy utilizando una crema barrera antes de colocarme la mascarilla, me alivia un poco pero no me evita la presión. He hecho un peregrinaje por varias farmacias y ortopedias y su única solución son las tiritas…¿Qué me aconsejas? Gracias de nuevo.

    • Hola Amanda:
      Los apósitos de espuma con bordes adhesivos y lámina de silicona en la zona de contacto con la piel (para protegerla) es la mejor alternativa. Recortarías el apósito para colocarlo en las localizaciones que comentas. Hay muchas marcas y modelos comercializados, en la farmacia te asesorarán. Intenta colocarlos sin tensión sobre la piel y retíralos con cuidado para evitar dañar la epidermis. Si necesitas más detalles, no dudes en escribir de nuevo.

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