El interés del corticoide tópico en la úlcera de Martorell

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Hoy voy a hablar de una estrategia de tratamiento que utilizamos en la consulta, con excelentes resultados, en la úlcera isquémica hipertensiva de Martorell: corticoide de potencia media-alta + posterior cobertura con injertos en sello.

Me encanta reflexionar sobre este tema tras haber asistido la sesión “Mitos y realidades en el manejo de las heridas crónicas” en las Journées Dermatologiques de París, en la que se hizo referencia a la utilidad de este abordaje terapéutico de manera precoz.

Ya comenté en entradas previas el beneficio del injerto precoz de estas heridas para controlar el dolor, limitar la extensión de la necrosis y promover la re-epitelización en la dolorosa y rápidamente progresiva úlcera de Martorell.

Me gustaría subrayar el interés de la precocidad del injerto, incluso aunque no tengamos un lecho óptimo. La técnica del injerto en sello permite que, a pesar de que no prendan todos los injertos, las células y factores de crecimiento que se liberan promueven la cicatrización. Además, se produce una disminución del dolor el propio día del procedimiento. No es raro que precisemos varias sesiones secuenciales de injertos en sello hasta obtener la epitelización completa de la herida. Sin embargo, como es una técnica muy bien tolerada por el paciente, el tratamiento repetido no representa una limitación en la práctica clínica.

 

¿Y qué pinta aquí el corticoide?

En su día hice una breve revisión sobre la utilidad del corticoide tópico en diferentes situaciones clínicas para promover la cicatrización gracias a su acción antiinflamatoria. Con respecto a su uso en la úlcera de Martorell, muchos expertos lo recomiendan, a pesar de la escasez de estudios para apoyar esta indicación.

En 2003 se publicó una serie de 7 pacientes ingresados con úlceras de Martorell en fase de progresión, con fondo necrótico y borde purpúrico, tratados durante 1 semana con una aplicación diaria de propionato de clobetasol 0.05% en crema, sobre el lecho y bordes de las lesiones.1 Se aplicó el corticoide en capa gruesa y se cubrió con gasa vaselinada. Se registró el dolor mediante una escala visual analógica (EVA dolor) durante el tratamiento y la semana posterior. Se halló una reducción notable en los 3 primeros días en 5 pacientes, con disminución o incluso suspensión de los fármacos analgésicos en 3 de ellos. A los 15 días del inicio del tratamiento, el halo purpúrico se había atenuado y en 6 de ellos, la necrosis había desaparecido totalmente, sin haber realizado desbridamiento cortante.

A pesar de que se trata de un trabajo aislado, con pocos pacientes, no controlado, los resultados me parecen muy interesantes y coinciden con nuestras observaciones en la consulta. La aplicación de corticoide tópico en la úlcera de Martorell nos ayuda a reducir la inflamación, la necrosis y nos permite mejorar las condiciones locales del lecho antes de cubrirlo con injertos en sello, sin tener que proceder previamente a un desbridamiento cortante agresivo.

¿Cuál es tu experiencia?

 

Referencias:

1. Carre D, Dompmartin A, Gislard A, Loree S, Faguer K, Verneuil L, Leroy D. [Benefit of topical steroids in necrotic angiodermatitis]. Ann Dermatol Venereol. 2003 May;130(5):547-8. 

 

¡Aprovecho para desearos lo mejor en estas fiestas!

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